Para muchas personas el dolor que produce una ausencia es algo que se ubica en un lugar intangible, un lugar que no traspasa las barreras del tacto.

Ana, tiene una deficiencia en el sistema inmunológico que hace que sus plaquetas estén por debajo de los niveles normales. Ahora que ha perdido a su mamá sabe, como otros que también carecen de plaquetas, que esa línea del dolor impalpable se traspasó. El dolor que causa la ausencia lo siente el alma, el cuerpo, y en especial la sangre que se manifiesta inestabilizando sus plaquetas.

El sistema inmunológico es vulnerable a las infecciones y a los sentimientos.

Un fuerte abrazo para Ana.